“Me motiva mucho ayudar, siempre trato de poder aportar con un grano de arena y aliviar el sufrimiento de los demás”.

Cristian Lagos, Ejecutivo de Contratos de Sucursal Alonso Ovalle, participó de esta campaña apenas recibió la invitación del Departamento de Recursos Humanos. “Antes participaba de una comunidad que se llama Cristo de la Calle, nuestra misión era llevarles comida a la gente en situación de calle.

Cuéntanos ¿cómo fue la experiencia de visitar la Escuela?

“Al llegar al colegio, nos abrieron las puertas con mucha simpatía. Ante ese recibimiento, no puedes estar triste, solamente te tienes que llenar con ese ambiente, los niños te sonríen. Después dos alumnas expresaron palabras de agradecimiento. Vimos a los niños “in situ”, ya que estaban en clases de historias, luego de eso, tomamos un desayuno con ellos”.

¿Qué emoción te mueve a participar?

Me motiva mucho ayudar, me mueve entregarle alegría a los niños. ¿Qué aprendizaje sacas de esto?A mirar siempre hacia al lado, hay gente que está muy mal, a ponerse en el lugar de ellos. Si puedo contribuir a mejorar la calidad de vida ¡feliz!

¿Qué reflexión quieres compartir con tus compañeros?

Que salgamos de la burbuja y de la rutina en la que vivimos, a ver que hay personas que necesitan ayuda y que podemos ser más generosos.

“El sentimiento de compasión me movió a ayudar a los niños en esta campaña”

Romina Fuentes, trabaja en el Área de Recursos Humanos en Sucursal José Manuel Infante, visitó la Escuela “Oscarito y sus Amigos” y estas son sus reflexiones. “Tuve la oportunidad de participar de este proyecto ¡fue maravilloso!, conocer otras realidades, recomendable para ir nuevamente.

¿Qué te motivó a participar de esta campaña?

Me motivaron los niños, uno como mamá siempre va a querer lo mejor para ellos.

¿Qué emoción te mueve a participar?

El sentimiento de compasión me mueve a ayudar. Por las situaciones que ellos viven, condiciones de bajos recursos, familias disfuncionales.

¿Con qué te quedas de ese día?

Me quedo con la alegría de ellos, me encariñe mucho. Ver cómo sus caritas se llenaban de felicidad, la emoción que tenían al ver a otras personas ayudándolos y apoyándolos.

¿Qué reflexión quieres compartir con tus compañeros?

Que se atrevan, si tienen la posibilidad de hacerlo, los niños estarán muy agradecidos, hay muchas formas de ayudar.

Suscríbete

Más Noticias de Mundo Inpact